
Por motivos personales, que nada tiene que ver con la operación en si, hace ocho años y en un afán de reducir mi abdomen, acudí a un cirujano plástico para que me quitaran la grasa acumulada en esa parte, lo que se llama una ABDOMINOPLASTIA, tenía unos motivos que en aquel momento me parecieron suficientes para decidirme a realizar una cirugía. Ahora soy consciente del error que cometí. Creo que no me aconsejaron debidamente, pero justifico al cirujano, ya que yo le estaba dando unas razones determinadas. De hecho si tengo que recurrir a este tipo de cirugías acudiré al mismo cirujano, me da cierta seguridad.
Me quitaron lo que llaman "faldón abdominal" y de paso me hicieron una liposucción en las caderas. El postoperatorio fue muy complicado, los médicos indican que en unos 10 días estarás bien, pero el tiempo que pasa hasta que te encuentras en condiciones es mucho más. Yo recuerdo que lo pasé muy mal y tardé mucho tiempo hasta que pude hacer una vida normal. La herida no cicatrizaba y tuvieron que abrirla y quemarla en dos ocasiones. Estuve meses acudiendo a las curas varias veces por semana y el malestar general era evidente. Mi experiencia fue de lo mas negativa y en mi caso, los beneficios escasos. Conozco a varias personas que también se la hicieron y coincidimos en muchos aspectos... especialmente en el tiempo que hemos tardado en recuperarnos.
Este tipo de operaciones está muy bien cuando has adelgazado muchos kilos y aprovechan para quitarte la piel que te sobra. Hay que tener cuidado con este tipo de intervenciones, no es una simple liposucción.
Cuando recuerdo a la operación que me sometí, tengo la sensación de haber empezado " la casa por el tejado". Siendo la abdominoplastia, la última cirugia a la que tendría que haber recurrido en mi lucha por la pérdida de kilos. Solo me ha supuesto problemas.
Saludos
Julia
* La foto la he sacado de la web de una clínica.

No hay comentarios:
Publicar un comentario